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Intel presenta la D270, una GPU para inferencia de IA con hasta 480 GB de memoria; de momento, solo hay muestras para clientes
Redacción de IA en un minuto · Editor: Jon Elgezabal

En 30 segundos
Intel ya tiene nombre comercial para su tarjeta de inferencia: la D270 abre la familia D-Series, antes llamada Crescent Island. La apuesta está en la capacidad, con un máximo de 480 GB de LPDDR5X para las versiones de terceros, y en un gasto de 350 W que permite enfriarla con aire en servidores corrientes. De momento no se vende: hay muestras en manos de clientes y faltan el precio y la fecha de salida.
Intel apuesta por la memoria para hacerse un hueco en la inferencia de IA. El lunes 12 de octubre, en el OCP Global Summit 2026, la compañía dio los detalles técnicos de su nueva familia Intel GPU D-Series, conocida hasta ahora por el nombre en clave Crescent Island. La primera tarjeta de la serie, y por ahora la única, es la D270, según ServeTheHome.
Está pensada para la inferencia, es decir, para ejecutar modelos ya entrenados y no para entrenarlos a gran escala, como explica la página del producto. Según Intel, ofrece 1,3 petaflops de cálculo en FP8 y un ancho de banda de memoria de 1,5 TB/s con un consumo de 350 W, y se apoya en Xe3P, su arquitectura gráfica más reciente. Las versiones que fabriquen sus socios podrán llevar hasta 480 GB de memoria LPDDR5X; la tarjeta con la marca de Intel lleva 160 GB. La empresa asegura que una sola tarjeta admite modelos de hasta 300.000 millones de parámetros, y un sistema con ocho, modelos de más de un billón.
Usa el formato PCIe estándar y se refrigera por aire, de modo que, según la compañía, puede instalarse en centros de datos que ya existen sin racks ni sistemas de refrigeración especiales. "La inferencia se está convirtiendo en la carga de trabajo que define la IA", afirmó Anil Nanduri, vicepresidente de productos de IA en el grupo de centros de datos de Intel. WCCFtech apunta que elegir LPDDR5X en lugar de HBM, la memoria de gran ancho de banda que usan aceleradores de NVIDIA y AMD, reduce el consumo, el coste y la dependencia de un suministro limitado, a cambio de un menor ancho de banda máximo.
De momento, Intel solo entrega muestras a clientes. Dice que trabaja con fabricantes de servidores, proveedores de nube, empresas de software y otras compañías para tener plataformas validadas y soluciones listas para desplegar. Según ServeTheHome, no ha anunciado la fecha de lanzamiento ni ha confirmado que la tarjeta llegue en lo que queda de año, y tampoco se conoce el precio.
El mismo medio recuerda que es la primera GPU comercial de Intel centrada en la IA para centros de datos desde Ponte Vecchio, de 2021, tras cancelar a dos de sus sucesoras, Rialto Bridge en 2023 y Falcon Shores en 2025, y que Crescent Island se anunció en el OCP Global Summit del año pasado. También la compara con la MI350P de AMD, otra tarjeta PCIe, que alcanza un máximo teórico de 2,3 petaflops en FP8 y consume 600 W en su configuración más potente.
Por qué importa · análisis y opinión
La memoria rápida que montan los aceleradores más potentes escasea, e Intel ha optado por rodear el problema en lugar de pelear por ella. Al usar una memoria más barata y de menor consumo, renuncia a parte de la velocidad y gana capacidad: cabe más modelo y más contexto en cada tarjeta, que es justo lo que piden los agentes y los asistentes que trabajan con documentos largos. La otra baza es práctica. Una tarjeta que se enfría con aire y entra en un servidor corriente interesa a las empresas que quieren ejecutar modelos en sus propias instalaciones sin rehacer la sala de máquinas. Falta lo decisivo: el precio, la fecha y pruebas independientes con cargas reales. Hasta que lleguen, es una promesa razonable para quien planifique compras, no una alternativa que se pueda encargar hoy.
Fuente oficial: Intel · Redactada con ayuda de IA: cómo hacemos las noticias


