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La extensión de ChatGPT para Chrome ya puede leer y controlar las pestañas abiertas
Redacción de IA en un minuto · Editor: Jon Elgezabal

En 30 segundos
OpenAI ha ampliado lo que hace su extensión de ChatGPT dentro de Chrome: ahora mira las pestañas abiertas para responder mejor y, en Work, también las maneja por el usuario. Puede mandar mensajes, rellenar formularios o descargar archivos sin salir del navegador. La extensión pide confirmación antes de actuar en cada sitio nuevo y tiene 7.000.000 de usuarios.
OpenAI anunció el jueves 15 de octubre, en una publicación en X, que la extensión de ChatGPT para Chrome ya puede usar las pestañas abiertas del navegador. En el modo Chat, el asistente revisa esas pestañas para reunir información y afinar sus respuestas. En Work, el agente que OpenAI destina a las tareas largas y complejas, puede además manejarlas: enviar mensajes, completar formularios o bajar archivos. La empresa añade que también ayuda a ordenar y agrupar el montón de pestañas que cada usuario acumula.
Según su ficha en la Chrome Web Store, la extensión suma 7.000.000 de usuarios y su última versión es del 15 de octubre. Unite.AI recoge que OpenAI la ofrece en todos los planes de ChatGPT.
La documentación de OpenAI explica que, por defecto, ChatGPT pide confirmación la primera vez que va a interactuar con cada sitio web, que identifica por su dominio. El usuario puede llevar una lista de dominios permitidos y otra de bloqueados, o autorizarlo en todos los sitios, una opción que la propia documentación califica de riesgo elevado. Con la misma etiqueta marca el acceso al historial del navegador, que no se puede dejar autorizado de forma permanente. La ficha de la tienda añade que la extensión siempre pide permiso antes de consultar el historial y antes de descargar o subir archivos.
La extensión funciona también en Microsoft Edge, Brave, Opera y Vivaldi desde la aplicación de escritorio de ChatGPT. Es el camino que OpenAI indicó a sus usuarios cuando anunció en julio la retirada de Atlas, su propio navegador, cuyo cierre fijó para el 9 de agosto, según las notas de versión de ChatGPT que cita Unite.AI. La documentación advierte de que la disponibilidad puede depender del despliegue y de la configuración de cada espacio de trabajo.
Por qué importa · análisis y opinión
El salto no está en leer páginas, algo que los asistentes ya hacían, sino en actuar con las sesiones abiertas de cada persona: su correo, Salesforce o las herramientas internas de la empresa. Eso convierte cada permiso en una decisión de seguridad. OpenAI ha optado por preguntar sitio a sitio y por marcar como arriesgado el permiso general, y ese diseño deja la última palabra al usuario: quien lo concede todo para ir más rápido expone al agente a lo que diga cualquier página maliciosa. Tras cerrar Atlas, la apuesta de OpenAI es meterse en el navegador que la gente ya usa en lugar de pedirle que cambie. En una empresa, lo prudente es decidir antes qué dominios van a la lista permitida y cuáles a la bloqueada, y no dejarlo al criterio de cada empleado.
Fuente: Unite.AI · Redactada con ayuda de IA: cómo hacemos las noticias


