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JPMorgan Chase bloquea el acceso directo de agentes de IA externos a las cuentas de sus clientes
Redacción de IA en un minuto · Editor: Jon Elgezabal
En 30 segundos
JPMorgan cierra la puerta a los asistentes de IA ajenos que quieran actuar dentro de las cuentas de quienes tienen su dinero allí. Dimon lo ve demasiado peligroso para ambas partes, y Barnum avisa de que ceder las claves a uno de estos programas deja al cliente como responsable de lo que ocurra. El banco tolera la lectura de ciertos datos, prueba Smart Cash como alternativa de la casa y no pone plazo para abrir más.
JPMorgan Chase, el mayor banco de Estados Unidos por activos, no deja que agentes de IA externos entren directamente en las cuentas de sus clientes ni operen en su nombre. Lo dijo su consejero delegado, Jamie Dimon, este martes 13 de octubre en la llamada con analistas sobre los resultados del tercer trimestre. El banco no va a permitir que cualquier agente externo entre en la compañía porque es "demasiado arriesgado" para los clientes y para JPMorgan, afirmó. Añadió que nadie quiere agentes descontrolados y que podría haber miles.
El director financiero, Jeremy Barnum, explicó en la misma llamada que algunos de los servicios que mueven dinero por cuenta del cliente funcionan con sus claves de acceso, una práctica a la que el banco se opone desde hace tiempo. "No es seguro", dijo, y el banco los bloquea en la medida en que puede "para proteger a los clientes y protegernos a nosotros mismos", según recoge American Banker. Barnum advirtió también de que, si un cliente entrega sus credenciales a un agente y este hace algo que el cliente no quería, la responsabilidad será del cliente. Dimon lo resumió así: quien use estos agentes debe entender el riesgo y que hay "una transferencia de responsabilidad".
Una portavoz de JPMorgan confirmó a CNBC que el banco bloquea ahora a los agentes externos que operan en nombre de clientes particulares, y que no permite que terceros accedan a las cuentas obteniendo las credenciales bancarias del cliente e iniciando sesión por él. Sí admite el intercambio de datos autorizado por el cliente a través de proveedores de banca abierta. En la práctica, según CNBC, un agente puede consultar algunos datos en modo de solo lectura, como el saldo, si Plaid u otro conector tiene las credenciales del usuario, pero no puede enviar dinero ni pagar una factura. CNBC recuerda que JPMorgan ya mantuvo una disputa parecida con las empresas de tecnología financiera cuando decidió cobrar a intermediarios de datos como Plaid por el acceso.
El aviso llega después de que varios asistentes personales ganaran popularidad en los últimos meses. CNBC cita Muse, de Meta, que en septiembre encabezó las listas de descargas e hizo resentirse a las acciones de los bancos por el temor a que los clientes usaran agentes para llevar su dinero de cuentas poco remuneradas a otras que pagan más; Dots, de OpenAI, que salió semanas después; e Instinct, un servicio que funciona sobre todo por mensajes de texto. Mientras tanto, JPMorgan usa agentes de IA dentro del banco y prevé desplegarlos en aplicaciones para clientes, y en las últimas semanas ha empezado una prueba limitada de Smart Cash, una herramienta propia que pretende prever el flujo de caja del usuario y mover sus fondos para obtener más rentabilidad. No hay fecha para que el banco tenga las salvaguardas que permitan a los agentes operar directamente con las cuentas, según la portavoz, que aseguró que la entidad se compromete a habilitar esas conexiones de forma segura.
Por qué importa · análisis y opinión
Sin poder pagar ni transferir, un asistente sirve de poco, y ahí está el fondo del asunto: el banco decide qué agentes llegan a ser útiles con el dinero de sus clientes. La razón de seguridad es sólida, porque entregar las claves a un programa equivale a darle la llave de casa sin saber qué hará con ella. Pero la decisión protege también el negocio: un agente que mueve los ahorros hacia donde más rinden amenaza los depósitos baratos, y la herramienta propia del banco apunta a que prefiere ofrecer ese servicio él mismo. Para cualquier usuario, la regla práctica es no dar la contraseña del banco a ningún asistente, porque si algo sale mal la pérdida puede quedar a su cargo. Sigue abierto qué vía segura ofrecerá el banco y si el resto del sector hará lo mismo.
Fuente: CNBC · Redactada con ayuda de IA: cómo hacemos las noticias



